miércoles, 18 de junio de 2014

Boulevard of broken dreams.

    No sabe cómo ha llegado a tal punto. Hace unos años era la chica más feliz del mundo y ahora mira, a un salto de la muerte.
    Entra en el baño de su casa, y cierra la puerta con pestillo. No se atreve a alzar la vista hacia el espejo, no quiere volver a vomitar. Pero sin poder evitarlo mira. Ahí está. Ahí está esa chica tan desarreglada y con tanta poca gana de vivir. Y en un acto reflejo se agacha en el váter. Una arcada. Y dos, y tres. Nota como se sonroja y decide acabar con todo. Se mete los dedos en la boca y roza repetidas veces la campanilla. Esa sensación no le gusta nada. Después de un tiempo le empiezan a saltar las lágrimas y a doler la barriga del esfuerzo, pero fiinalmente consigue su propósito. Se empieza a marear. Decide sentarse en una esquina en el suerlo y al darse cuenta de la situación en la que está comienza a llorar como una niña que no se quiere ir la cama. Pasado un tiempo decide respirar hondo y relajarse. Ella nunca llora. Ya más relajada se seca las lágrimas y se levanta, pero no vuelve a mirar al espejo, no volverá a caer. Abre la puerta y sonríe como una tonta. Como si todo fuera bien y ella estuviera feliz. ¿Quién no está feliz en verano? Debe de ser la única. Odia la ropa corta y ajustada, la playa, tener tiempo para pensar... Lo odia todo.
    Se tira en su cama y comienza la música. 'Boulevard of broken dreams.' No se puede identificar más con esa canción. Pone la música lo más alto que puede y cierra los ojos. Respira hondo y se deja llevar por cada acorde, cada letra. Por un momento se siente bien. Olvida que está en su cama, olvida todos sus problemas, olvida hasta por qué sigue adelante, solamente se centra en la música. Se acaba la canción y despierta. Mierda. Ha vuelto. Decide coger el móvil y ver qué tal están sus amigos. Quieren ir a la playa. Otra vez... Qué asco. Dirá que le duele l cabeza y se quedará en casa. Sí, eso hará. Tiene ganas de llorar. Se quiere morir, literalmente. Pero vuelve a respirar hondo y se repite a sí misma, 'estoy bien'.
    Diecisiete de junio de 2013. La peor fecha de la historia, y el peor verano de su vida. Desde su primera arcada llegó otra y otra más, y pasado un año sigue igual, 'feliz'. Pero ahora necesita más cosas para simplemente fingir. Quema lo malo una y otra vez. Y aunque cuando se desahoga se mata poco a poco, ya no le importa, ya no. Al menos unos minutos se siente bien. Y aunque se mate del todo no le importaría, pir fin se acabaría esta mierda.
    Hace un año que comenzó todo, que empezó el final. Ver la vida pasar y que nada importe. Rendirte, no poder más. Y no te vas por ser valiente, porque aunque no lo creas la gente te quiere, o eso parece. Sólo aguantas, sin más. Y finges. Intentando disimular. Intentando sonreír.